Vivimos en un mundo saturado de voces. Notificaciones, noticias, redes sociales, opiniones, entretenimiento. El ruido es constante, y en medio de esa cacofonía, discernir la voz de Dios puede parecer una tarea imposible.
"Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen." — Juan 10:27
Dios no ha dejado de hablar. El problema no es que Él esté en silencio — el problema es que nosotros estamos demasiado distraídos para escuchar.
Dios habla principalmente a través de Su Palabra
La Biblia no es un libro antiguo e irrelevante. Es la Palabra viva de Dios, y es el medio principal por el cual Él nos habla hoy.
Conclusión
Dios anhela comunicarse contigo. Hoy, haz una pausa. Apaga el ruido. Abre Su Palabra. Y escucha. Él está hablando.