El hogar no es simplemente el lugar donde vivimos. Es el primer altar, la primera iglesia y el primer seminario donde se forman los futuros siervos de Dios.
"Pero yo y mi casa serviremos a Jehová." — Josué 24:15
Construir un hogar con propósito no sucede por accidente. Requiere intencionalidad, sacrificio y dependencia total del Señor.